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🎶 Cultura2 min de lectura

Tumba Francesa

Una voz da la señal, los tambores responden y una historia comunitaria haitiano-cubana cobra vida en el oriente de Cuba.

Sede de la Tumba Francesa Pompadour en Guantánamo, 2016.
Sede de la Tumba Francesa Pompadour en Guantánamo, 2016. Christian Pirkl · Guantánamo CF9A1071.jpg · CC BY-SA 4.0

Los tambores esperan su turno

En la Tumba Francesa, los tambores no siempre tienen la primera palabra. El composé, el cantante principal, puede empezar solo; después el catá de madera y los tambores responden a la señal. 🥁 Solista, coro, bailadores y músicos tienen funciones diferentes. Hasta un tambor muy impresionante tiene que esperar su entrada. El intercambio importa tanto como el sonido.

La tradición llegó al oriente cubano con las conmociones de la Revolución haitiana, en la década de 1790, cuando colonos franceses se trasladaron con personas a las que mantenían esclavizadas. Esas personas llevaron sus saberes culturales en circunstancias que no habían escogido. Herencias musicales africanas se encontraron con formas del salón francés. Durante el siglo XIX se desarrollaron sociedades que continuaron después de la abolición en 1886.

El catá pone su sonido seco de madera; los tambores, hechos de madera ahuecada y tocados con las manos, suman sus voces, y los chachás metálicos añaden otra textura. El masón juega con los modales del salón francés; el yubá deja más espacio para improvisar con los tambores. Vestidos largos, pañuelos en la cabeza y telas de colores forman parte de la tradición. Hay elegancia, pero la conversación del salón ha cambiado bastante.

La Caridad de Oriente en Santiago, la sociedad guantanamera asociada a Pompadour y Santa Catalina, y Bejuco, en el entorno rural de Sagua de Tánamo, tienen historias comunitarias distintas. La UNESCO reconoció la Tumba Francesa en 2003 y la incorporó a su lista en 2008. 🎶 Las canciones, los recuerdos y las maneras de aprender siguen con la gente que los transmite.

Una voz llama, alguien sabe responder y toda esa historia vuelve a tener su turno.

Cuban Spanish Academy

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