En Cuba, el trabajo a veces es pincha.
“Tengo mucha pincha” significa que tienes mucho trabajo. Si preguntan “¿En qué tú pinchas?”, quieren saber tu profesión o el tipo de trabajo que haces, no dónde trabajas.
Es el talento cubano para acortar una frase y hacerla más directa. ¿Para qué pedir una explicación larga si un verbo hace el trabajo?
También oirás: “Mañana tengo que pinchar temprano.”
Y si el trabajo resulta agotador: “Esa pincha está dura.”
