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Este, ese y aquel en español cubano: aclara la referencia

Cuban Spanish Editorial Team

Patio del Museo Casa de los Árabes en La Habana, 15 de marzo de 2016.

Empieza por lo que ambos pueden identificar

Imagina a dos familiares preparando una sesión de música en una habitación de Camagüey. Uno tiene un cuaderno y el otro un programa impreso. «Pásame ese cuaderno» funciona si pueden averiguar de qué cuaderno se habla. El demostrativo ayuda a señalar una referencia dentro de la situación compartida.

Estas escenas escritas originales emplean español general en un contexto cubano imaginado. Sigue quién habla, quién escucha y qué señala cada persona: esos detalles ayudan a elegir el demostrativo.

Este, ese y aquel ofrecen perspectivas distintas

Este suele acercar algo a quien habla: «Este cuaderno tiene las letras». Ese puede señalar algo próximo al interlocutor o menos cercano al hablante: «¿Me pasas ese programa que tienes?». Aquel presenta algo como más alejado de ambos: «Aquella silla del fondo está libre».

No existe una distancia universal en metros que obligue a elegir cada forma. Un gesto, un contraste o lo que se acaba de decir pueden ayudar a establecer la referencia. Si hay dos cuadernos juntos, «el de la tapa roja» puede identificar el correcto mejor que repetir ese con más seguridad.

Concuerda con el nombre, no con quien lo sostiene

Practica juntas las cuatro formas: este disco, esta canción, estos discos, estas canciones. La elección sigue el género y el número del sustantivo español. Una mujer que sostiene el disco dice «este disco»; un hombre que comenta la canción dice «esta canción».

Aplica la misma concordancia a ese, esa, esos, esas y a aquel, aquella, aquellos, aquellas. Compara «esas canciones» con «aquellos discos». Identifica primero el sustantivo y después decide la perspectiva. Pasar de una canción a varias exige cambiar algo más que la terminación del nombre.

El sustantivo puede quedar sobreentendido

Una vez claro el nombre, puedes omitirlo: «Tenemos dos discos. Prefiero este». Este sigue refiriéndose a un disco masculino singular. Con dos canciones, «¿Escuchamos esta o esa?» mantiene sobreentendido el sustantivo femenino canción. La palabra omitida sigue influyendo en la forma elegida.

No adivines una referencia que la conversación aún no haya dado. «¿Cuál?» pregunta de cuál se trata. «¿El que está junto a la ventana?» comprueba una ubicación concreta. En nuestra sesión inventada, dos personas pueden ver la misma mesa y estar pensando en programas distintos; una aclaración breve ayuda.

Esto, eso y aquello siguen su propio patrón

Las formas neutras esto, eso y aquello sirven para algo que no se nombra o para una idea o situación completas: «¿Qué es eso?»; «Esto me interesa»; «Aquello fue una sorpresa». No cambian para concordar con un nombre masculino o femenino y no tienen formas plurales.

No las pongas directamente delante de un sustantivo como si fueran este o esa. Corrige «esto cuaderno» por «este cuaderno», y «eso canción» por «esa canción». Compara «Esta canción me interesa» con «Esto me interesa»: la primera nombra la canción; la segunda necesita el contexto para mostrar qué te interesa.

La referencia también puede ser temporal o una idea

«Esta semana practicamos juntos» sitúa la práctica en la semana actual de quien habla. «Esa tarde escuchamos música» puede retomar una tarde de la que ya se está hablando. «Aquellos años» presenta una etapa como lejana. Son maneras de encuadrar el tiempo, en lugar de situar un objeto.

Un demostrativo también puede retomar una propuesta completa: «Podemos leer el programa antes de escuchar las canciones». — «Eso me viene bien». Eso se refiere a la acción propuesta en su conjunto. Para esa idea se usa la forma neutra, con independencia de los sustantivos de la frase anterior.

Sigue una conversación y comprueba cada referencia

Diálogo original de práctica: «¿Leemos este programa?» — «¿El que tienes en la mano?» — «Sí. Tiene estas dos canciones». — «Prefiero ese. Aquellos papeles del fondo son del ensayo anterior». La primera persona tiene el programa en la mano. La segunda identifica ese mismo programa con ese y lo distingue de los papeles más alejados.

Si cambian de sitio o se pasan el programa, una elección posterior puede variar con la perspectiva. El objetivo sigue siendo identificar lo mismo. La guía de llevar y traer ofrece otra manera de practicar el punto de referencia de quien habla; ser y estar ayuda con las descripciones que añadas.

Practica la concordancia antes de elegir una distancia

Completa estas frases originales: 1. «est__ canción». 2. «es__ discos». 3. «aquell__ silla». 4. Te refieres a toda la sugerencia que acaban de hacer: «___ me parece bien». Comprueba qué preguntas dependen de la concordancia y cuáles de la conversación compartida.

Respuestas: 1. esta canción. 2. esos discos. 3. aquella silla. 4. Eso retoma de manera natural la sugerencia anterior; esto puede funcionar si la presentas como la idea que estás considerando aquí. Un contexto puede admitir más de una perspectiva. Identifica la referencia y explica tu elección, sin memorizar una tabla imaginaria de distancias.

Fuentes

RAE–ASALE, Diccionario de la lengua española: este, esta (este²)

RAE–ASALE, Diccionario de la lengua española: ese, esa (ese²)

RAE–ASALE, Diccionario de la lengua española: aquel, aquella