La alfarería de Trinidad
Hubo porrones de Trinidad que salieron a trabajar al cañaveral. Llevaban agua para los cortadores de caña. 🏺 Las jarras de las casas tenían el mismo encargo: guardar el agua hasta que alguien la necesitara. El barro formaba parte de la jornada.
La familia Santander ha transmitido el oficio durante varias generaciones. En sus talleres se hacían recipientes útiles y piezas decorativas. Una jarra había que modelarla, decorarla, secarla y llevarla al horno. Cada paso necesitaba tiempo y a alguien que conociera el material.
Del mismo oficio sale el jarrón decorativo. Barro, torno y horno. Detrás de una pieza que cabe en el equipaje hay una historia de familia que viene de lejos. 🔥
