El asiento de los pasajeros de un bicitaxi cubano queda detrás de quien pedalea. Es un asiento doble sobre un vehículo de tres ruedas, preparado para trasladar personas mediante la fuerza humana.
El nombre reúne bici y taxi. Una acción familiar de la bicicleta, pedalear, se convierte en un transporte de alquiler.
